No se si se os olvida. No se si no lo sabéis. No se si simplemente no le dais importancia. Mejor empiezo desde cero.
Erika era una niña muy inocente, demasiado. Una niña que siempre cedía, intentaba compartir, era algo patosa, siempre hablaba y hablaba y hacía reir, a la que le encantaban los mimos y todo eso le encantaba… Una niña fácil de convencer, de la que era fácil burlarse, aprovecharse, reírse… Una niña que todo aquello lo sabe solo de oídas, ya que sus únicos recuerdos de ello ya son solo golpes, insultos, amenazas, burlas y su padre estrangulándola por no haber nacido de otro modo. Pronto murió.
Richard era un chaval muy receloso, demasiado. Un chaval que no dejaba que tomaran decisiones por él, egoísta, perfeccionista, callado y solitario y que usaba la violencia y el engaño como primeros recursos, que no conseguía expresar ningún sentimiento y todo esto lo odiaba… Un chaval que nunca dejaba que entrasen en su mente ni en su corazón, que pegaba e insultaba a todo al que se oponía a él, objetivo de peleas para comprobar si alguien le superaba… Un chaval que no quería seguir viviendo, pues todo lo que anhelaba se lo habían arrebatado. Su inocencia. Mucho después, intentó ser digno de recuperarla, hacer feliz a la gente a su alrededor y ganarse ese cariño que a otros sí se les permitía… Pero él no era eso. Nadie aceptaba que él estuviera en esa posición. No le rechazaban, pero no le permitían ese puesto. Simplemente consideraron que ese no era su sitio. Y el chaval sufrió, pero siguió intentándolo ya que era su única motivación para vivir. Sólo quería volver a ser él mismo.
Hoy, en estos momentos, Erika está llorando desconsoladamente en busca de su inocencia. Pero no siente su dolor. Richard, mientras, está sufriendo por ella hasta encontrar la manera cambiar y hacerla renacer. Sin embargo, cree que ella nunca lo conseguirá. Aunque se sienta inocente, eso en ella ya no existe. Desvanecieron su esperanza. De ahí solo queda un cúmulo de venganza.
Efectivamente, Erika y Richard son la misma persona. Efectivamente, yo soy Richard. Yo sufro constantemente el llanto de Erika, y desearía liberarla y que me aceptaran como ella. Pero temo que, si lo intento, solo quede ese cúmulo de venganza.
Yo soy Erika. Fui inocencia y me arrebataron. Sin embargo, no estoy ahí. No me lo permitís. Tampoco pedía tanto, creo. Pero si no dejo de sentirme así, venganza pura seré. Y aún así, no lo tenéis en cuenta. No se si se os olvida. No se si no lo sabéis. No se si simplemente no le dais importancia.
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