Llevo media hora encerrado en la habitación - no se cuándo saldré. Tampoco es que quiera salir, fuera solo me espera el camino a la pobreza.
Me niego a perder mi vida en el bachillerato, eso lo dejé claro. No soy capaz de dedicar mi mañana en un antro y mi tarde en un libro; me parece humillante. Y sin embargo, parece que no tengo futuro por otra vía. Sin un bachillerato, mi probabilidad de entrar en un grado superior es ínfima; ¿¡para qué hacer entonces un medio!? Supongo que solo para distraer a la gente hasta que descubran que no tiene futuro.
Así que esto es a doble o nada: o me pongo al juego y tengo una potra del copón con el, o haré el paripé de los estudios hasta que me tenga que poner a currar y mi padre nos eche del piso; es mucho más probable lo segundo. Y creo que se verá pronto, o cuando despidan a mi madre, si lo hacen, o cuando no consiga seguir estudiando.
No tengo los huevos para ello, pero cómo desearía atreverme a no salir de esta habitación…
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